Studio Domus: Arquitectura en Guatemala y Centroamérica, Urbanismo y Desarrollo


Conversamos con uno de los expertos en el comportamiento del mercado inmobiliario en Guatemala y la región de Centroamérica, Juan Carlos Salazar de URBOP, acerca del rol de la arquitectura en la evolución de las ciudades.

En arquitectura, temas como el tráfico, ofertas de vivienda y oficinas con soluciones urbanas, los usuarios y sus necesidades y muchos otros surgen dando lugar a la pregunta de siempre: ¿cómo logramos proyectos que satisfagan las necesidades económicas del desarrollador y al mismo tiempo, contribuyan a una vida más coherente con un estilo de vida urbano tan necesario para el bienestar de las personas?

Aquí algunas respuestas de Juan Carlos Salazar que abordan el tema y nos ayudan a aclarar el panorama. 

1. ¿Qué soluciones urbanas se pueden plantear desde la arquitectura tomando en cuenta las necesidades del mercado?
La arquitectura percibida por los clientes, es la ultima interpretación de lo requerido por el mercado y lo ofrecido por el desarrollador. Creo que el arquitecto es el encargado de plasmar lo que ambos actores piden. Sin embargo he visto que hay discrepancia que a mi juicio, es un tema de un arquitecto que además de escuchar aporta ideas, y es allí donde surgen proyectos que salen al mercado a competir por que su precio es mas barato, pero sin aporte alguno a un buen desarrollo urbano.

2. ¿Quiénes son los actores de influencia en el Mercado Inmobiliario, respecto a la necesidad de generar zonas más urbanas?
Hay que entender que las necesidades urbanas no son creadas por los arquitectos, ni por los urbanistas, los especialistas en el mercado ni por los desarrolladores. Estas son generadas por los usuarios finales y en la medida que tanto desarrolladores como arquitectos logren ampliar su capacidad de entender las oportunidades económicas que hay, se verá un crecimiento más urbano en la ciudad.

3. ¿Es rentable para un inversionista o desarrollador, generar más áreas urbanas?
Las áreas urbanas o existen o no existen. La rentabilidad de éstas es únicamente la diferencia que encontramos entre los precios de compra y el costo de desarrollo y venta de productos nuevos o mejorados. Es decir la rentabilidad está en encontrar áreas subvaluadas que tienen una deseabilidad para los posibles compradores o inquilinos. 

4. ¿Cómo la arquitectura puede contribuir a generar áreas más urbanas y cuáles serían los principales retos?
La arquitectura puede contribuir a mejorar las áreas urbanas, por medio de la integración de espacios público-privados. Hemos sido testigos como nuevos desarrollos arquitectónicos han matado las áreas urbanas, creando muros, separaciones, aislando a las personas del entorno. Creo que el principal reto es dejar de diseñar pensando en clases sociales y en usos específicos, es primordial que el arquitecto diseñe entorno al ser humano y sus necesidades primarias, no las del automóvil. 

5. ¿Qué se puede lograr cuándo la ciudad ya funciona de determinada forma? ¿Cómo cambiar las reglas del juego, se puede?
Se puede. En los últimos años hemos sido testigos de muchas ciudades que han mejorado su forma de funcionar. Nueva York, Barcelona, Paris, Bogotá, Buenos Aires, son ejemplos de ciudades que han cambiado sectores completos. El comentario usual de clientes desarrolladores es que admiran como funcionan las ciudades europeas en donde el transporte publico funciona, en donde el peatón es la prioridad del transito, en donde la bicicleta es respetada, la arquitectura acoge a las personas. Sin embargo algunos insisten en crecer horizontalmente: no respetamos al peatón o los ciclistas; los parqueos de minusvalidados estám reservados para el guardaespaldas, los proyectos tienen grandes paredes amuralladas. 

Un ejemplo de desarrollo urbano: el caso de zona 4

Odiada por muchos, amada por otros más. Después de un intento fallido de crear una zona de mono uso cultural y del fracaso que esto trajo, se replanteó la zona a un uso mixto. Residencia, comercio, cultura y oficina conviven en un solo lugar. La gran mayoría del mercado creyó que no funcionaria. Un uso mixto en una zona que no solo fracaso la primera vez sino que aun esta llena de talleres y usos industriales. Hoy en día se pagan rentas similares a las de zona 10. Y las personas caminan. Aún falta mucho por hacer, se requieren más servicios, pero sobre todo de valor y visión. 

Los arquitectos muchas veces nos amarramos de manos en cuanto a propuestas porque el inversionista o desarrollador tiene la última palabra, al final son nuestros clientes quienes mandan. ¿Cómo podemos generar un balance?
No hay balance. Decide quien paga, aunque éste muchas veces esté equivocado. Eso es el juego del mercado. Trabajar con un cliente malo es y siempre será malo para los involucrados. Hay que buscar quiénes son los clientes dispuestos a entender al mercado. Es lo mismo con los desarrolladores que se quejan que muchas veces los arquitectos quieren hacer algo solo por lo que contribuye al proyecto. Pero ojo que esto muchas veces parece que es solo para satisfacer al ego del mismo arquitecto. El balance no está en la toma de decisión. El balance está en la contribución de las partes para hacer un producto que tenga mercado y que al mismo tiempo contribuya a la ciudad.